La piedra Rosetta sea probablemente uno de los mayores y más importantes descubrimientos.

Gracias a la piedra Rosetta se pudieron empezar a descifrar los primeros jeroglíficos egipcios. Esto fue posible gracias a que en la piedra Rosetta se encuentra un mismo texto escrito en tres escrituras diferentes: jeroglífica, demótica y griego uncial. Dicho texto hace referencia a un decreto del faraón Ptolomeo V.

Piedra Rosetta

Historia de la Piedra Rosetta

El arqueólogo Pierre-François Bouchard descubrió la piedra Rosetta en el año 1799 en Rashid (Egipto). El nombre de «piedra Rosetta» proviene del nombre del poblado, Rashid en origen, pero denominado Rosette por los franceses que luchaban con Gran Bretaña en tierras de Egipto.

Cuando los franceses trasladaban la piedra Rosetta hacia Francia, unas tropas inglesas les interceptaron y la requisaron, para posteriormente trasladarla a Londres.

La piedra Rosetta se encuentra en el Museo Británico de Londres desde el año 1802 y solamente en una única ocasión salió del museo. Lo hizo para trasladarse al Museo del Louvre (donde seguramente estaría actualmente si no las tropas inglesas no hubieran interceptado a las tropas francesas que la llevaban a Francia) con motivo del 150 aniversario del descifrado de los Jeroglíficos.

Contenido del Texto de la Piedra Rosetta

Parte del texto de la piedra Rosetta (extraido de la Wikipedia)

Bajo el reinado del joven, que recibió la soberanía de su padre, señor de las insignias reales, cubierto de gloria, el instaurador del orden en Egipto, piadoso hacia los dioses, superior a sus enemigos, que ha restablecido la vida de los hombres, Señor de la Fiesta de los Treinta Años, igual que Hefaistos el Grande, un rey como el Sol, gran rey sobre el Alto y el Bajo País, descendiente de los dioses Filopáteres, a quien Hefaistos ha dado aprobación, a quien el Sol le ha dado la victoria, la imagen viva de Zeus, hijo del Sol, Ptolomeo, viviendo por siempre, amado de Ptah.

En el año noveno, cuando Aetos, hijo de Aetos, era sacerdote de Alejandro y de los dioses Soteres, de los dioses Adelfas, y de los dioses Evergetes, y de los dioses Filopáteres, y del dios Epífanes Eucharistos, siendo Pyrrha, hija de Filinos, athlófora de Berenice Evergetes; siendo Aria, hija de Diógenes, canéfora de Arsínoe Filadelfo; siendo Irene, hija de Ptolomeo, sacerdotisa de Arsínoe Filopátor, en el (día) cuarto del mes Xandikos (o el 18 de Mejir de los egipcios).